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Petirrojo o “raitán”


   De las 514 especies de aves que viven en Europa, el “raitán” o petirrojo es uno de los más conocidos y queridos. Se trata de un sociable y confiado ave que vive en jardines, matorrales, bosques y cerca de pequeñas casas de los pueblos como si se tratara de una mascota. Su nombre se debe a su brillante y hermoso color rojo en pecho y cara.


Nombre científico: Erithacus rebecula

   De silueta rechoncha, pico fino, cabeza grande, ojazos oscuros, amplio pecho colorado y vientre blancuzco, siempre se muestra familiar y confiado, tanto si nos observa desde una rama baja o cuando se desplaza, a saltitos, comiendo en el suelo.
   Además de buscar gusanos entre las hojas muertas, le encanta los pequeños trozos de pan que le damos, frutas o las bayas rojas de los acebos, insectos, ... ... Cualquier cosa es buena para este bello y acogedor animalito.


   Este hermoso pajarito vive en parejas durante el período de reproducción pero es solitario durante el resto del año. Ambos, el macho y la hembra, establecen sus territorios en la época invernal, y la defienden ferozmente con un comportamiento agresivo. No hace mucho estuve leyendo el conocido experimento de conducta ideado por el ornitólogo inglés David Lack, el cual introducía una silueta con plumas rojas en el territorio de los petirrojos, desencadenando el ataque agresivo a picotazos del “dueño de la zona” hasta desarmar el artilugio irritante.


   Hace unos años este animalito fue muy castigado cuando los escarabajos arruinaban las cosechas y los campesinos usaban pesticidas. Estos productos venenosos hacían que murieran muchos de ellos y sus crías. Actualmente, la población se ha recuperado y va aumentando poco a poco. Se dice que en Europa la población puede situarse en torno a los 150 millones de parejas, donde se residen el 75 % de los animalitos de esta especie.


   Las poblaciones del norte son migradoras y las del sur son sedentarias. Los petirrojos viajeros que anidan en los fríos bosques norteños, como la taiga rusa y los abedules de Escandinavia, suelen buscar refugio en el oeste atlántico y las arboledas mediterráneas.


   Nuestro petirrojo o “raitán” es muy apreciado en toda Europa, robin para los británicos, rougegorge para los franceses y pisco-de-peito-ruivo para los portugueses, es una buena compañía para las personas que viven o pasean por las zonas rurales. Es como una pequeña mascota que todos tenemos en nuestro entorno natural.
   Su sencillez nos atrae y cautiva; y sin darnos cuenta nos anima e incita a la protección y cuidado de la Naturaleza.



7 comentarios:

  1. Me encantan, se quedan mirándote y parece que contestan agachándose si les hablas suave

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  2. Con las personas son encantadores, parecen mascotas escondidas que quieren darte compañía cuando paseas por su territorio, sobre todo en estos crudos días de invierno. Gracias por tu comentario

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  3. Estoy a punto de que coma en mi mano uno que vive en el jardin

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  4. Y lo bonito que cantan! ��

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  5. Hace un par de años un petirrojo hizo un nido en una cueva artificial que tengo en el jardín. Tuvo 4 peques y no se marchaba cuando yo pasaba a 30 cms. de donde estaba incubando los huevos en el nido, en la pared....nacieron las crías y un buen día se marcharon sin decir "adiós". Excepto uno que se metió por un hueco en el garaje y no acertaba a salir....lo recogí, lo deposité en la valla y la madre vino a recogerlo. Tengo una foto de la madre petirrojo que guardo como recuerdo.
    Son simpáticos y curiosos.

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  6. Es una interesante y emotiva historia sobre la vida de estos singulares pajaritos que habitan en nuestra región. Tu curioso comentario ha enriquecido el contenido del blog. Muchas gracias por tu aportación, estará presente como complemento para que todos puedan leerla. Un saludo

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  7. el sitio mas inverosimil para encontrar un nido de petirrojos lo encontre ayer, sabia que tenia un nido en el garaje de casa porque los veia entrar y salir pero donde menos esperaba encontrarlo estaba,en un saco de cemento que tenia abierto

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