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lunes, 23 de abril de 2018

Santa Cristina de Lena



   La iglesia de Santa Cristina de Lena está considerada por muchos historiadores y amantes del arte medieval como el monumento más sugerente  del prerrománico asturiano, quizás sea por la ubicación, su pequeño tamaño, el entorno o su perfecta simetría. Lo cierto es que existen detalles que la ensalzan y la hacen atractiva e interesante.



   Está emplazada en un lugar estratégico, sobre una colina, perfecta atalaya,  , dominando un entorno natural que con el paso de los años ha sufrido grandes cambios. Al norte se divisa el valle de Lena y La Pola, desde la fachada sur contemplamos el valle de Felgueres y un vistoso paisaje.



   Curiosamente esta enigmática iglesia carece de documentación y no se menciona en las crónicas medievales de la época, donaciones, inscripciones, …… A pesar de minuciosos estudios y amplios debates entre historiadores y especialistas no se ha podido precisar con exactitud cuando concluyó su edificación. De la misma manera los orígenes son bastante imprecisos, con una posible procedencia visigótica del siglo VII.



   A pesar de las dudas, todo parece indicar que Santa Cristina pudo haber sido levantada durante la segunda mitad del siglo IX, durante el reinado de Ordoño I, dentro de la etapa ramirense, importante periodo en el que la arquitectura prerrománica asturiana consiguió su momento más notable.



   El edificio está muy bien conservado y visitable, debido a las oportunas restauraciones llevadas a cabo a finales del siglo XIX y en los años 30 del siglo XX. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. 


   Al llegar a la altura de la pequeña iglesia, con un semblante sobrio, sencillo y austero en contraste con el esplendoroso entorno natural que le rodea, suele sorprender la completa e impecable simetría de todos sus elementos externos, incluyendo los pilares y refuerzos que aparecen en todas las paredes exteriores, de ahí el viejo sobrenombre de “la iglesia de las esquinas”.



   La configuración de Santa Cristina es muy sencilla con una nave única rectangular, con tan solo 10 m de larga por 6 m de ancha, y cuatro espacios situados de forma simétrica en el medio de cada pared. Por este motivo desde el exterior observamos su particular forma de cruz, al parecer similar a las iglesias visigodas.



   La puerta de acceso al edificio se encuentra al occidente, en uno de los cuatro cuerpos avanzados. A la entrada nos encontramos con un vestíbulo abovedado reducido, con poca altura, pues en la parte superior se ubica la tribuna real a la que se asciende por una escalera de piedra.



   Después de atravesar el túnel de la entrada, de frente y en un espacio tan reducido te deslumbra e impresiona la triple arquería asentada sobre columnas de mármol, sin duda la composición más original de Santa Cristina, levantada del suelo a modo de escenario teatral, al que se accede por dos escaleras de piedra adosadas a los muros laterales.



   Algunos autores identifican este peculiar espacio con un iconostasio en un templo ortodoxo, acotando claramente el espacio de los fieles y el de los sacerdotes, con unos espléndidos arcos con celosías que parecen evocar a los arquetipos presentes en la Mezquita de Córdoba. Una composición insólita e impresionante.



   En la parte inferior del arco central de la llamativa arquería apreciamos unas pintorescas losas de piedra dispuestas a modo de barrera. Tres enormes placas acopladas, de origen visigodo, decoradas y con unas inscripciones, que además adornan y completan el distinguido escenario clerical.



   Es lógico utilizar expresiones de ponderación para describir este monumento tan relevante desde el punto de vista histórico, pero resulta evidente que el entorno natural genera un contraste único e inigualable. La mezcla entre arquitectura, paisaje y los diversos componentes de la vida rural produce un conjunto inseparable que te hace disfrutar.



   Para visitar Santa Cristina tenemos varias opciones, la más fácil es dejando el vehículo en el aparcamiento cercano al pueblo de Palacio. Desde Oviedo o Gijón podemos acceder a  través de la A-66 dirección León, salida de Pola de Lena, cruzar La Pola, seguir por la AS-242, y después de Vega del Ciego girar a la izquierda siguiendo la señal. Dejamos la Estación y el Aula del Prerrománico de La Cobertoria a la izquierda, unos 500 metros más adelante, vemos la señal de Santa Cristina a la izquierda y a continuación el parking a la derecha.