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miércoles, 5 de julio de 2017

Ruta de los Molinos de Corroriu en el Concejo de Quirós



        Los molinos de agua son sencillas y moderadas edificaciones convertidas en ingenios hidráulicos, aprovechando la abrupta orografía y los numerosos cauces fluviales existentes en la zona rural asturiana. 



   Quizás tengan su origen en la Edad Media, es difícil determinarlo, pero proliferaron a partir del siglo XVII con la introducción del maíz, un cereal procedente del continente americano que se adaptó perfectamente al clima de Asturias.



   Efectivamente hasta mediados del pasado siglo XX miles de molinos funcionaban en las proximidades de nuestros ríos. La realidad actual es bien distinta y cada vez quedan menos.


   Por este motivo tengo una predisposición especial por conocer y disfrutar de estas rutas donde los molinos todavía tienen cierto protagonismo. Un molín nos suele ofrecer lugares muy sugestivos que tienen una estrecha relación con la naturaleza.




   Desde Oviedo por la A-63 dirección Grado, salida Trubia. Después por la AS-228 atravesando Tuñón, Villanueva, Proaza y siguiendo por la AS-229 dirección Bárzana. Una vez bordeamos el embalse de Valdemurrio, a unos 3 km encontramos la señal a la derecha indicando Vega-Villagondú-Toriezo, donde encontraremos una zona para aparcar el vehículo.



   Ya desde el comienzo apreciamos una excelente señalización. En Vega de Arrojo cruzamos el río Quirós y ascendemos por la carretera en dirección a Toriezo, a escasos metros tropezamos con un indicador, a la izquierda, para transitar a través de un viejo y empinado camino.



   Esta corta caleya , con fuertes pendientes, nos conduce directamente a la pequeña aldea de Villagondú, que posee hórreos y paneras en buen estado de conservación a pesar de su antigüedad. En época invernal o de lluvias el camino suele estar embarrado, una alternativa es seguir por la carretera, un kilómetro o 20 minutos de suplemento, pero más cómodo.



   Las señales nos indican que tenemos unos 800 metros para llegar a Fresneo. Caminamos a través de una pista empedrada de uso ganadero en buenas condiciones con las montañas al fondo, un tramo ascendente pero de fácil recorrido.



   La ruta nos sitúa en una zona que nos permite visualizar un entorno más abierto con la presencia de árboles caducifolios como nogales, avellanos, robles, castaños, ……  Dependiendo de la época del año el paisaje nos muestra sus propios encantos, ofreciéndonos coloridos diferentes.



   El pueblo de Fresnedo o Fresneo, el punto más elevado de esta ruta,  es una aldea con algunas casas deterioradas, cada vez con menos gente, y otras en buen uso, restauradas o reparadas. Aunque está un poco escondida localizamos la pequeña iglesia o capilla de La Magdalena.



   Descendemos ahora por la carretera que conduce a Faedo, y después de un corto tramo giramos a la izquierda, a través de un desvío descendente señalizado con un interesante panel informativo y explicativo, el cual nos acerca a los Molinos.



   Situados en un hermoso y viejo bosque de castaños y avellanos, con algunos corros, donde en otra época se almacenaban los erizos, contemplamos y curioseamos los tres molinos existentes, escalonados y muy próximos, que aprovechan el agua del arroyo Corroriu para su funcionamiento.



   Un lugar muy cuidado y acogedor con dos puentes de madera, en un ambiente donde la naturaleza tiene un gran protagonismo. He leído que en estos restaurados molinos aún se muele la escanda, un cereal parecido al trigo que tuvo gran importancia por estos lugares.



   Dejamos atrás los molinos a través de un estrecho sendero cercano al río, un tramo de bosque encantador conocido como “El Castañeo”. Desde aquí se divisan algunos pueblos de la ruta y otros del propio concejo de Quirós. 



   Esta senda entre castaños, avellanos y otros caducifolios nos acerca en poco tiempo hasta la siguiente aldea, que es Faedo, pasando junto a la Capilla del Santo Angel y su voluminoso teixo.  


   Desde aquí la carretera continúa hasta enlazar con la AS-229, a la altura de San Salvador, cerca de Bárzana, aunque en nuestro caso nos desviamos a la izquierda para seguir la ruta marcada en el mapa.



   En el último trayecto hasta cerrar el recorrido en Vega de Arrojo, utilizamos una conocida ruta de largo recorrido, la GR 207 – Camín Real del Puerto de Ventana o Ruta de las Reliquias, señalizada con franjas blancas y rojas. 



   Desde Faedo, a través de un sendero estrecho con una pendiente descendente bastante pronunciada, atravesamos una zona de pradería hasta llegar a una pista más ancha y de camino más cómodo, en todo momento bien señalizado en piedras, muros, rocas, árboles, ……..



   Por último en la parte final, la plácida pista nos hace atravesar por un bosque con abundantes castaños, acompañados de acebos y otros caducifolios, hasta llegar de nuevo a Vega donde se cruza el Regueru de Fresnedo, que vierte sus aguas al río Quirós.



   Hemos completado un recorrido circular muy interesante, muy bien señalizado, con buena traza, de un sugestivo aliciente etnográfico y atractivo natural.